Adiós a las esperanzas

El presidente Bush dio por muerta la reforma migratoria.
La Casa Blanca descartó legalización.

WASHINGTON -Tres días después de que los líderes del Congreso de Estados Unidos declararan que la reforma migratoria no será debatida en 2008, sino quizás el próximo año, el presidente George W. Bush le dio una estocada final a la posibilidad de legalizar a los 12 millones de indocumentados.


El estado de la Unión


Esta noche, durante la presentación del 7º Informe Sobre el Estado de la Unión el mandatario habló de casi todo, pero desistió de pedirle al Congreso una reforma migratoria amplia y justa, un tema muy acuciante del electorado.

Horas antes del discurso, Dana Perino, portavoz de la Casa Blanca, había dicho que Bush "no le pedirá al Congreso que la apruebe. El está consciente de que eso no va a ocurrir este año", refirió al describir, a grandes trazos, el contenido y alcance del discurso presidencial, que duró poco más de 40 minutos.

El viernes de la semana pasada la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi (demócrata de California) y el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid (Nevada), dijeron que ante la apretada agenda lectoral no había “espacio ni tiempo” para debatir la legalización de los indocumentados que viven en Estados Unidos.

"Creo que será muy difícil lograr una reforma migratoria integral -que reúna componentes de seguridad y una vía hacia la residencia permanente- en 2008", dijo Reid, al destacar los fallidos esfuerzos del Senado por lograr un acuerdo de legalización en 2007.?

El líder demócrata recordó que Bush prometió invertir capital político en el asunto, pero "su ayuda no nos consiguió mucho... Sólo tuvimos a doce (senadores) republicanos que nos apoyaron para lograr una reforma migratoria integral".?

Según la Casa Blanca, el discurso de Bush esta noche está dividido en dos partes. Se centrará primero en asuntos internos, entre ellos un plan de reactivación económica, y después en política exterior, como la guerra en Irak y el proceso de paz en Oriente Medio.

Perino también había advertido que sobre el asunto de la fallida reforma migratoria, "él (Bush) lo va a mencionar, pero no se hace ilusiones de que este Congreso va actuar sobre una reforma migratoria integral" este año.

Sin embargo, el presidente Bush "hablará de la importancia de que los políticos respondan a este problema de forma que se resguarden nuestras fronteras y se hagan cumplir las leyes al interior del país, pero que también se reconozca que un programa de trabajadores huéspedes sería algo bueno que ayudaría a nuestra economía", continuó la portavoz.

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