Aprende a pelear con tu pareja

Recientemente nos reunimos un grupo de amigos a ver el juego entre Ecuador y Costa Rica, del Mundial de Fútbol Alemania 2006. Horas antes del partido, el delantero costarricense, Ronald Gómez, menospreció verbalmente a través de los medios a los ecuatorianos diciendo que los habían observado mucho y sabía que Ecuador no tenía más que Costa Rica.

7 reglas básicas

Pero al final del cotejo, Ronald Gómez tuvo que cerrar la boca porque Ecuador no solo tuvo más que Costa Rica deportivamente, sino que además los eliminó del Mundial.

Al salir de la cancha, la televisión mostró a un equipo Tico resignado y reconociendo la superioridad de Ecuador estrechando sus manos y me cuestioné: “¿Cómo es posible que alguien que acababa de ser superado por su contrincante, lo abrace y felicite como si fueran grandes amigos?, la respuesta es sencilla, porque su rival usó lo que en el Mundial de Alemania se conoce como el “fair play”, es decir, “juego limpio”.

Por eso, si aplicas los reglamentos futbolísticos a tus peleas de pareja, lograrás que estos malos ratos tengan un saldo positivo. Siempre tendremos enfrentamientos con el ser que amamos, es inevitable, pero lo que determinará que tu relación perdure es tu actitud a la hora del partido.

Cuando suene el silbatazo inicial aplicar entonces el “fair play”:

Selecciona la cancha: El vecindario no es un estadio de fútbol, espera el momento y lugar propicios. Si la discusión es con el padre de tus hijos, evita que tus pequeños sean partícipes, un altercado subido de tono puede marcarlos de por vida y constituye una manera de abuso.

Evita patadas al tobillo: No golpees donde más duele, en los tobillos, es decir, no ataques el carácter de tu pareja, estarías faltándole al respeto y pocas relaciones se recuperan de éstas heridas. Enfoca tu estrategia, no le recuerdes discusiones anteriores, es decir, si le estás pidiendo más cooperación en la casa no le reclames que olvidó felicitarte en su aniversario de bodas, sé honesta con lo que te molesta y resuelve eso en particular.

Silbatazo final: Los futbolistas no pasan más de 90 minutos en la cancha, es decir 45 minutos por cada tiempo. Las discusiones deben tener un tiempo limitado también, no las arrastres por días, resuelve el problema y sigue adelante.

Actúa como si hubiera árbitro: Un futbolista que utiliza griterías y boconerías no acumula puntos, ni afecta el resultado final del encuentro con ese comportamiento. Mantén el control para que cualquier punto válido que tengas no se pierda entre tus alaridos. No hay necesidad de ofender y el guardar la calma te hará lucir poderosa y en dominio de la situación.

No aflojes en la defensa: Aunque te sientas frustrada, no le digas a tu pareja: “¡Hasta aquí llegamos, esta relación acabó!”. Si no estás lista para finalizar realmente, lucirás como una chiquilla insegura que desea llamar la atención.

Que intervenga el árbitro: Si continuamente estás en batalla con tu pareja, entonces busca ayuda de un consejero matrimonial.

Resumen del partido: Permítele a tu compañero disculparse y si ya lo perdonaste, entonces borrón y cuenta nueva, como Ecuador, que ganó pero lo que dijo Ronald Gómez quedó en el pasado.

Si juegas limpio, siempre serán amigos y resolverán cualquier desacuerdo. Si juegas contra las reglas, como Maradona con su famosa “Mano de Dios” cuando en el Mundial del 86 le anotó a Inglaterra un gol con la mano, dejarás heridas indelebles, difíciles de curar y olvidar. Por el beneficio de tu relación...!usa el fair play!

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