Arde Tamaulipas por guerra entre narcos y Sedena

Escrito el 12 Jul 2010
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Ciudad Mier.- Fue un martes negro en la llamada frontera chica tamaulipeca. El asalto a balazos del edificio de Policía y Tránsito de Ciudad Mier por parte de un comando armado a bordo de camionetas con las siglas CDG (Cártel del Golfo) rompió la tranquilidad de una mañana fría.
Fueron 20 minutos de terror que parecieron eternos. Pero las detonaciones de armas de alto poder cimbraron también la tranquilidad de Miguel Alemán.
Presuntos miembros del Cártel del Golfo viajaban en unas 20 camionetas. Llegaron hasta la plaza principal de Ciudad Mier. Eran apenas las ocho de la mañana.
Con armas de alto poder se detuvieron frente al Palacio Municipal, y en cuestión de segundos, la batalla comenzó. Los proyectiles de armas de alto poder hicieron blanco en las paredes del edificio de Seguridad Pública Municipal.
Los comerciantes y vecinos de esa zona vivieron el terror al escuchar las balas que vomitaban los fusiles de asalto y luego retumbaban al impactarse contra las paredes.
Los cristales de las ventanas principales de esa corporación fueron pulverizados, las puerta de acceso quedaron abiertas de par en par, y en el interior, los muebles quedaron destrozados. Libretas y juegos de llaves quedaron tirados en el piso.
Las patrullas estacionadas frente a la corporación lucían destrozadas y abandonadas, una de ellas, marca Patriot, tenía la ventana trasera destrozada y una llanta ponchada por impacto de bala. La información que dio a conocer por el Ejército indica que los delincuentes secuestraron a por lo menos diez elementos de Policía y Tránsito de Ciudad Mier.
En el lugar de los hechos se habló de al menos diez muertos y en la morgue de los funerales Rodríguez las camionetas arribaban desde diferentes puntos. El edificio donde se encuentra el anfiteatro estaba fuertemente resguardado por militares que portaban armas calibre 50. En las esquinas de las calles Álvaro Obregón, así como Hidalgo y J. Honojoza Palacios, estaban varias unidades abandonadas y con los vidrios abiertos.
Ningún vecino se atrevió a salir de su casa; el terror era casi palpable en cada rincón de la cabecera municipal.
Cuando ese convoy se disponía a retirarse de Ciudad Mier en las camionetas con vidrios polarizados y llevando consigo a los agentes secuestrados con rumbo a Miguel Alemán, ocurrió una segunda balacera.
Y es que al llegar al cruce de las calles Cuauhtémoc y Allende, los delincuentes se toparon con un convoy de soldados que regresaba de Miguel Alemán. En aquel municipio, casi simultáneamente, otro grupo de sicarios también había sembrado el terror. Las armas largas de ambos bandos vomitaron fuego. Militares a bordo de un Hummer fueron alcanzados por las ráfagas. No se confirmó la versión, pero se habla de varios soldados heridos. La angustia y los gritos de terror de los estudiantes de la escuela de bachilleres Jesús Ramírez Quintana, de Ciudad Mier, Tamaulipas, se escucharon hasta la calle ante las detonaciones. Un empleado de escuela refirió que el tiroteo entre los tripulantes de las camionetas del CDG y los militares duró alrededor de 30 minutos.

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