¿Cómo evitar una multa por exceso de velocidad?


En muchas oportunidades he visto a conductores de automóviles viajar a una velocidad que nos es la establecida en las señales de tránsito y lo que es más delicado, algunos irrespetamos la señal y luz amarilla de advertencia ubicada en zonas escolares. Existen momentos en que nos "come el tiempo" ya sea porque nos levantamos tarde y tenemos que marcar la tarjeta de entrada en nuestros trabajos o la cita con los clientes, amigos, dentista, médico, etc., está a punto de caducar.

Las excusas para que nos comportemos de tal manera, son variables pero a la vez comunes. En más de alguna ocasión, he podido observar a conductores que justo en el momento de entrar a una zona escolar, se limitan a cerciorarse de que no haya vigilancia policíaca y, acto seguido continúan o aumentan la velocidad. Cuando un oficial nos advierte y si tenemos la oportunidad de responder a su interrogante: "Sabe a que velocidad va", "Hacia dónde se dirige y por qué va tan rápido" o simplemente dice: "Su velocidad es… y el límite es"; la respuesta que se nos ocurre es, no observé la señal; no me daba cuanta a que velocidad viajaba, tengo un problema que me urge resolver, entre otras.

Ninguna excusa es válida, si vamos tarde al trabajo, lo más lógico es que pongamos el despertador mucho más temprano, así tendremos tiempo para preparar a los niños para la escuela, tener el "lonche" que llevaremos a nuestro centro de trabajo listo, dejar en el camino a nuestro(a) compañero(a), hacer o preparar los pagos del día o cualquier otra actividad que se nos presente. El hacer un calendario de actividades, es una buena forma de organizarnos.

Podríamos incluso establecer diferentes horarios para usar el baño o hacer la canción que solemos cantar cuanto lo tomamos en una versión más corta; preparar un día antes la ropa que vestiremos, dejar los zapatos limpios, los bolsos en un solo lugar y fácil de recordar, preparar los documentos que necesitaremos para equis actividad, etc. Existen tantas soluciones que nos ayudarían a evitar los contratiempos y 'prisas del día siguiente'. Adelante intentémoslo.

Ahora, si el problema es mucho más grande o crónico, o sea, que no tenemos razón alguna para comportarnos de esa manera, y 'pisarle al gas' es parte de nuestra vida cotidiana. Si este es nuestro pensamiento y actuación; es tiempo ya de analizar detenidamente que un día no solamente nos estaremos haciendo acreedores a una multa, sino que podríamos vernos envueltos en un accidente con repercusiones mayores. Recordemos siempre, que manejar es un privilegio no un derecho y, si nosotros conducimos con la debida responsabilidad y precaución, respetando las señales y reglamento de tránsito, seguramente estaremos salvando, quizás además de otras vidas la nuestra.

Francisco Alvarez

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