De punta en blanco

En vestidos de noche y de cóctel, y en pantalones, blusas, cuerpos, bermudas, camisetas, camisolas, sandalias, bañadores, biquinis, bolsos y cinturones, el blanco es el protagonista absoluto de la temporada. La moda se obsesiona con el blanco. Los grandes diseñadores han recuperado este níveo color para vestir a la mujer de la mañana a la noche en versiones y “looks” tan dispares como el romántico, el “hippy”, el roquero o el urbano.

El blanco, color que favorece tanto a las pieles blancas como a las moreras, se puso de moda en 1931, cuando la diosa de la moda Coco Chanel cambio los elegantes tejidos negros por la delicadeza de los blancos para crear sublimes vestidos de noche.

Su luminosidad y frescura, convierten al blanco en un tono femenino y delicado, un sello de distinción muy deseado para los días más soleados. Para un “look” romántico apueste por faldas en encaje, cuerpos adornados con jaretas, botones y finas puntillas, blusones amplios con tablas y escote redondo, vestidos calados de la época victoriana y bailarinas.

Si desea vestir bajo la estela “hippy” opte por vestidos de algodón, bolsos a modo de cesto de mimbre o paja, alpargatas con cuña, “top” de croché y largos collares de cuentas de madera de varios colores.

Las mujeres con alma roquera deben elegir pantalones pitillo, camisetas blancas con mensajes desafiantes, blusas de tirantes, minifaldas y cinturón, bolso y pulseras con tachuelas.

Para las mujeres de asfalto resultan ideales los pantalones rectos, faldas con vuelo, cuerpos de seda, camisas de corte masculino, bolsos tamaño “XL”, zapato de tacón estilo años 50 o bailarinas, si desea ir más cómoda.

Para vestir las noches y veladas más divertidas, este níveo color roba el protagonismo al negro, al rojo, al verde esmeralda, al turquesa y a los románticos tonos pastel. La noche se viste de blanco.

Los diseñadores Víktor & Rolf, Chanel, Marc Jacobs, Yves Saint Laure, Moqueen, Givenchy, Cloe y Dolce Gabbana apuestan por telas blancas tan exquisitas como el tul, la gasa, la muselina, el raso, el “plumetti” o la organza para crear exquisitos vestidos largos que deslumbren en la noche.

La mítica actriz Jean Harlow fue la protagonista de robar la inocencia al vestido blanco e implantarle un halo sensual y poderosamente atractivo. Luego, Marilyn Monroe, vestida de blanco, se convirtió en la mujer más deseada.

Este año, en la alfombra roja de Hollywood ha triunfado el blanco, color elegido por actrices tan elegantes como Nicole Kidman, Uma Thurman y Naomi Watts.

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