El Futuro de Peña Nieto y Obama

WASHINGTON - Tras la primera reunión entre el presidente estadounidense Barack Obama y el presidente electo mexicano Enrique Peña Nieto, el panorama de las relaciones bilaterales mostrará un cambio profundo desde que el mandatario Felipe Calderón tomó el puesto hace seis años.
Los migración ilegal se encuentra en su nivel más bajo de las últimas cuatro décadas, y la violencia por el crimen organizado, que depende de la cooperación entre ambos países, finalmente decae. La violencia es un tema crítico, pero los temas económicos —bilaterales y globales— se encuentran sobre la mesa mientras las dos naciones superan el freno global. Ambos líderes necesitarán hacer un mayor énfasis al respecto, incluyendo la creación de empleos. Pero también es una oportunidad para fortalecer la colaboración en otros temas.
En la mayoría de las relaciones de intercambio, Estados Unidos simplemente compra bienes o los vende a otros países. Sin embargo, con sus vecinos de México y Canadá, la manufactura se hace en conjunto. Aproximadamente un 40% de las exportaciones mexicanas tiene lugar en Estados Unidos.
En comparación con China, Brasil e India que son del: 4%, 3% y 2% respectivamente. Solo Canadá, con un 25%, está cerca. Las economías estadounidenses y mexicanas están tan profundamente ligadas al crecimiento y los beneficios del uno con el otro, y bajar los costos de transacción de bienes en la frontera ayuda a que trabajadores y consumidores tengan dinero en los bolsillos.

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