“Estaba Aburrida y Maté a Mi Bebé”

Escrito el 03 Mar 2011
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MEXICO - En la Ciudad de México se registraron durante 2010, 811 homicidios dolosos y de esos nueve fueron cometidos por mujeres de entre 20 y 40 años de edad, amas de casa y madres de familia que, a plena luz del día, asesinaron en el hogar a sus propios hijos con un bate, mediante azotes de cinturón, estrellándolos contra la pared, sumergiéndolos en agua o por lesiones acumuladas tras varios meses de maltrato físico.
Aunque, de acuerdo con Gustavo Gamaliel Martínez Pacheco, director general de Política y Estadística Criminal de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, esto representa 1.1 por ciento de los asesinatos dolosos cometidos en una de las urbes más grandes del mundo, la dependencia comenzó a trazar un perfil de los homicidios debido a que alrededor de 80 por ciento se cometieron en el seno del hogar y por familiares cercanos.
Se trata de nueve adultas que acabaron con la vida de seis menores de edad, tres de los cuales tenían menos de tres años y tres cursaban educación básica, como el caso de las gemelas ahogadas luego de descubrir que su madre tenía una relación sentimental con otro hombre, o bien de la mujer que acostumbraba a “proyectar” contra la pared a su hija de tres años.
Asimismo, se encuentra el caso de un niño de dos años y cinco meses que era constantemente golpeado por sus dos padres, o del niño de un año y dos meses maltratado por el padrastro con la autorización plena de la progenitora. El resto de las víctimas eran adultos, uno de ellos policía, un mesero y dos comerciantes.
La PGJDF asegura no contar con datos sobre asesinas de años anteriores, sólo que uno de cada 90 de los homicidios dolosos durante 2010 fue cometido por mujeres. “Tratándose de los hechos, pudimos identificar que en siete casos los homicidios se cometieron en el propio domicilio de la víctima, que en cuatro casos fueron los golpes diversos el medio del asesinato, las víctimas menores de edad fallecieron de traumatismo craneoencefálicos y en un asesinato doble hubo sumersión”, acotó.
En dos asesinatos de adultos se involucró armas de fuego. Uno tuvo lugar en la vía pública, un policía que murió por un disparo en la cabeza, y otro en el departamento de una pareja de colombianos indocumentados en México donde ella arrebata el arma y la dispara. Uno más se registró en un local comercial, un hombre asesinado con un arma punzocortante por engañar a la mujer.
“La relación entre la víctima y el victimario es un elemento interesante, ya que encontramos que se trata de familia directa: en cinco casos la madre que atentó contra su propio hijo, y en el que ella participó sola en el hecho delictivo; en tres casos se involucra la concubina o la esposa, y en uno no identificamos la relación”, puntualizó.

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