¿Estás listo para ser tu propio jefe?

Tu capacidad para tratar exitosamente con clientes exigentes, proveedores incumplidos o personal malhumorado con el fin de beneficiar tu negocio tendrá un impacto directo en el mismo.

Muchos de nosotros fantaseamos con tener nuestra propia empresa. Casi un millón de nuevos negocios abren todos los años, pero más del 85 por ciento cierra dentro de cinco años.

Ideas para independizarte

Existen algunas características claves que indican quién sería más eficaz como dueño de una empresa. Analiza las siguientes preguntas para determinar si tienes el ímpetu, la disciplina y los recursos para ser tu propio jefe.

¿Eres emprendedor?: Dependerá de ti, no de nadie más, hacer crecer el negocio, organizar los proyectos, administrar tu tiempo y hacer seguimientos a los detalles.

¿Puedes lidiar con el incierto riesgo financiero?: Todos los negocios atraviesan por ciclos y los flujos y reflujos de rentabilidad. Una vez que empiezas un negocio tienes gastos operacionales y de personal que debes cubrir antes de pagarte a ti mismo.

¿Tienes buenas habilidades empresariales?: Debes atraer clientes. Los nuevos clientes y los clientes asiduos son el motor de tu negocio.

Debes saber o aprender sobre contabilidad, planificación, operaciones, ventas, mercadeo y servicio al cliente para que tu negocio sobreviva y tenga éxito.

¿Tienes la energía para conducir un negocio?: Tener tu propia empresa es sinónimo de mucho trabajo. ¿Estás dispuesto a trabajar 12 horas al día, de 6 a 7 días de la semana, todas las semanas?

¿Te motiva el logro?: A muchos empresarios les alegra mucho las "victorias" diarias que tienen al hacer negocios. Lo ven como una competencia y una manera satisfactoria de llevar a cabo sus instintos para lograr algo. Su trabajo les divierte.

Siente pasión por lo que hacen y tienen ese ímpetu de ser los primeros. Son personas emprendedoras y quieren cosechar los frutos de su trabajo y esfuerzo.

Es poco probable que se agoten física y mentalmente por llevar toda la responsabilidad de su negocio sobre sus hombros.

¿Puedes tomar buenas decisiones?: Los dueños de negocios tienen la obligación de tomar decisiones constante y rápidamente y en la mayoría de los casos bajo presión y por si solos.

¿Investigas y examinas todas las opciones cuando se trata de decisiones importantes para minimizar los riesgos, y luego decides lo que se vas a hacer y sigues adelante?

¿Qué tan bien lidias con personalidades diferentes?: Los dueños de empresas tienen que desarrollar relaciones laborales con una variedad de personas, entre ellas, clientes, proveedores, personal, banqueros y profesionales tales como abogados, contadores o diseñadores gráficos.

Tu capacidad para tratar exitosamente con clientes exigentes, proveedores incumplidos o personal malhumorado con el fin de beneficiar tu negocio tendrá un impacto directo en el mismo.

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