Fox exigió reforma migratoria en EU

NUEVA YORK - El ex presidente de México Vicente Fox (2000-2006) pidió al Congreso de Estados Unidos que apruebe cuanto antes la reforma migratoria, para que los cerca de 5 millones de mexicanos indocumentados que viven en el país tengan respaldo legal por medio de una tarjeta verde (green card). El ex gobernante, quien se encuentra de gira promoviendo su libro autobiográfico "Revolution of hope: The Life, Faith and Dreams of a Mexican President" ("La revolución de la esperanza: la vida, la fe y los sueños de un presidente mexicano"), recalcó que él también es un inmigrante "y entiendo bien lo que se sufre, sé de lo triste que es, pero también sé que tiene sus recompensas".

En opinión de Fox, "es necesario que se resuelva con rapidez el asunto migratorio en Estados Unidos", porque de momento "está siendo guiado por los xenófobos y por el temor que se ha extendido por el país".

"La xenofobia y el temor no son buenos consejeros", así que, para Fox, "todo está en manos del Congreso, porque los ciudadanos ya han demostrado que apoyan la reforma migratoria, que ya ha sido aprobada por (el presidente de Estados Unidos, George W.) Bush". Fox y Bush estuvieron a punto de alcanzar un acuerdo migratorio los primeros días de 2001, previo a los ataques terroristas del 11 de septiembre de ese año en Nueva York, Washington y Pensilvania.

Ambos gobiernos habían discutido las bases de una reforma migratoria que daría residencia temporal a unos 3 millones de campesinos mexicanos, quienes cumplidos una primera fase de entre tres a cinco años iban a ser elegibles para pedir la residencia permanente. El proyecto se encontraba listo para ser enviado al Congreso, pero los ataques frenaron la iniciativa y el plan fue desechado por razones de seguridad nacional.

El primer debate

Cuatro años después de los atentados, el 16 de diciembre, el Senado aprobó una ley de reforma migratroia que entre otras recomendaciones criminalizaba la estadía ilegal en Estados Unidos y ordenaba el arresto y deportación de millones de indocumentados. En mayo de 2006, el Senado aprobó una versión distinta y propuso una vía de legalización para indocumentados que llevaran un tiempo en Estados Unidos, carecieran de antecedentes criminales y pagaran impuestos, además de incluir un fuerte componente de seguridad nacional. Ambas propuestas debían ser armonizadas por el Comité de Conferencia, pero el 3 de junio de 2006 el entonces liderazgo republicano dio por concluido el debate y argumentó que el plan del senado no era congruente con las políticas de seguridad adoptadas por el gobierno federal tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.

El segundo intento

A finales de mayo de 2007 una comisión tripartita integrada por representantes demócratas, republicanos y de la Casa Blanca anunció un nuevo borrador de reforma migratoria que incluía una vía de legalización para indocumentados que se encontraban en Estados Unidos a partir del 1 de enero de este año, carecieran de antecedentes criminales y pagaran impuestos.

El plan agregaba multas de hasta $13,500 a los elegibles y los obligaba a salir de Estados Unidos para tramitar la tarjeta verde (green card), además de incluir severas medidas de seguridad en la frontera con el propósito de eliminar el cruce ilegal hacia Estados Unidos.

Después de tres intentos por aprobarlo, el Senado decidió cancelar el debate por falta de acuerdo bipartidista. Un nuevo debate podría registrarse entre 2009 y 2011, siempre y cuando el gobierno que reemplace a la administración de Bush apoye un proyecto para legalizar a los indocumentados.

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