Frontera se solidariza con protestas

Con cruces internacionales vacíos, comercios cerrados y aproximadamente 2.000 manifestantes se llevó a cabo en la frontera El Paso-Ciudad Juárez la campaña "Un día sin inmigrantes".

EL PASO - Por primera vez, nos sentimos apoyados por nuestra gente en México", dijo el líder campesino Carlos Marentes, de la Unión de Trabajadores Agrícolas Fronterizos, que aglutina a campesinos de Texas y Nuevo México.

En El Paso, los tres cruces internacionales estuvieron casi vacíos, a pesar de que en el sector mexicano de la frontera es día de asueto debido a la cerebración del Día Internacional del Trabajo.

El portavoz del Servicio de Aduanas e Inmigración en El Paso, Roger Maier, reconoció que normalmente los mexicanos aprovechan los días de asunto para ir de compras a Estados Unidos, y en consecuencia, es cuando los cruces internacionales están más concurridos.

En estos días festivos en México las líneas de vehículos se extienden por millas, y los tiempos de espera para ingresar a territorio estadounidense son de hora y media en promedio.

Sin embargo, hoy los cruces estaban vacíos.

"La gente en México se solidarizó con nosotros y decidió no cruzar a comprar", señaló Marentes.

Los cruces internacionales fueron bloqueados durante la mañana y al medio día de hoy por espacios de 20 minutos, por protestantes que se colocaban a través de los carriles de los mismos para impedir el tránsito de los escasos vehículos.

La campaña en El Paso reunió en el Parque Nacional del Chamizal a más de dos mil personas, y desde temprano se organizaron charlas dirigidas a estudiantes relacionadas al tema migratorio y a la importancia de los actos de resistencia civil.

Entre quienes ofrecieron estos "talleres estudiantiles" se contaron párrocos de la Diócesis de El Paso, catedráticos de la Universidad de Texas en El Paso y maestros de escuelas locales.

En la zona centro, el 90 por ciento de los comerciantes, que son en su mayoría hispanos, cerraron sus tiendas y cientos de estudiantes, campesinos y obreros participaron en la manifestación.

"Yo arreglé el día libre desde hace 15 días y no hubo problema con mi empleador, al que le dije que quería unirme al boicot de Un día sin Inmigrantes", expuso Javier Ayala, que trabaja para una compañía especializada en plomería.

"Mi jefe me dijo que alguna vez él había sido inmigrante, y que entendía lo que estamos haciendo", agregó.

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