Grave escasez de campesinos en EU

Critican plan de verificación de empleo. Pero los trabajadores agrícolas lo ven sólo como un esfuerzo más del gobierno por quedar bien a expensas de la gente que ejerce los trabajos más duros y peor pagos en el país.

Escrito el 23 Aug 2007
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SAN FRANCISCO. Mientras la fruta se pudre en los campos, las vacas sin ordeñar padecen en los establos y algunas granjas cierran, los agricultores pintan un panorama sombrío sobre su actividad a causa de las nuevas políticas federales inmigratorias. Después que el gobierno de George W. Bush anunció que los empleadores que contraten a sabiendas a trabajadores indocumentados serán pasibles de sanciones, muchos agricultores dijeron que se verán muy afectados.

Particularmente vulnerables serán los cultivos frutales que en estos momentos están contratando miles de trabajadores temporales en preparativo para las cosechas de julio a septiembre. La medida (de verificar el estatus de los trabajadores) entrará en vigencia a mediados de septiembre. Andy Casado Jr. es un contratista agrícola con casi 800 trabajadores que también cultiva y empaca fruta. Entre el 80 y 90% de los

trabajadores son ilegales "Calculo que el 80 por ciento, el 90 por ciento de la fuerza laboral agrícola es ilegal", afirmó. "Poner en vigencia esta regla será catastrófico".

Aunque desde hace tiempo es ilegal contratar a alguien no autorizado a trabajar en Estados Unidos, los agricultores se arriesgan a que los documentos presentados por los 1.600,000 trabajadores agrícolas en el país no sean válidos, dijo Howard Rosenberg, de la Universidad de California.

Las organizaciones que se oponen a la contratación de inmigrantes ilegales saludaron la medida en la esperanza de que desactive el imán que ha atraído a nuevos inmigrantes.

Pero los trabajadores agrícolas lo ven sólo como un esfuerzo más del gobierno por quedar bien a expensas de la gente que ejerce los trabajos más duros y peor pagos en el país.

"Siempre hay más presiones sobre la comunidad inmigrante", dijo uno de los trabajadores, Gerardo Reyes, de Immokalee, Florida. "Estamos asegurándonos de que los alimentos lleguen a las mesas de todos".

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