Hay Opciones Para Personas Con Viejos Delitos y Antiguas órdenes de Deportación

Hay dos situaciones de riesgo para inmigrantes indocumentados que están generando muchos de los arrestos y deportaciones bajo el gobierno de Donald Trump: órdenes viejas de deportación y delitos cometidos hace años.
Teóricamente, el nuevo gobierno se enfoca en deportar a “los criminales más peligrosos”, pero la realidad es otra.
El presidente Trump siempre habla de “pandilleros, asesinos y narcotraficantes” cuando se refiere a la prioridad migratoria de su gobierno, pero en la práctica, una vieja orden de deportación es interpretada por las autoridades como un delito.
Además, la cosa se complica si se cometió un delito en el pasado. Un viejo delito que te hace deportable –son muchos los que califican, esencialmente, cualquier delito con una condena de 365 días o más, aunque sea suspendida o probation- también podría entrar en esa categoría. Cada caso es diferente, alertan abogados criminalistas y de inmigración, pero un migrante que se encuentre en una de estas circunstancias tiene opciones y, según los expertos, es mejor que actúen ahora, antes que las autoridades den con su paradero y se vean camino a sus países de origen.
Para esta nota consultamos a un abogado de inmigración y un abogado criminalista que se dedica exclusivamente al área de “alivio post  convicción”, lo que significa que busca modificar o eliminar el record delictivo del pasado del inmigrante para evitar convertirse en prioridad de deportación.
Ordenes viejas  de deportación
Muchos de los casos recientes de “redadas” o arrestos y deportaciones se han iniciado porque las autoridades de ICE han decidido ejecutar órdenes de deportación que fueron emitida en el pasado pero que no se han cumplido, sea porque el migrante se escondió sin cumplirla o por otra razón.
Algunos de estos casos notorios han sido aplicados cuando el migrante se presenta a una “cita” periódica con ICE y las autoridades proceden a arrestarlos y deportarlos en vez de permitirles volver con sus familias y comunidades.
Se trata entonces generalmente de casos en los que había una orden de deportación pendiente pero se había logrado una “orden de supervisión”. Cuando hay una orden final de deportación, especialmente si no hay delitos en el pasado, es posible pedir una “reapertura” del caso, explicó Daniel Hanlon, abogado especialista en inmigración de Pasadena, California. Hanlon advierte a las personas con viejas órdenes de deportación que no hagan caso del consejo de amigos o familiares que dicen que es “mejor no hacer nada”. “A veces son consejos con buenas intenciones, pero equivocados. La realidad es que mientras la deportación no se ejecuta, los tribunales de inmigración siguen  teniendo jurisdicción y se pueden reabrir los casos”,  dijo Hanlon.

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