Ilegales compraron licencias auténticas

WASHINGTON - Todo inmigrante indocumentado que vive y trabaja en Estados Unidos sueña con obtener la licencia de conducir. Más allá para utilizarlas para manejar un vehículo, el documento sirve como identificación en todas partes del país. Por eso hay quienes se dedican -de forma ilegal- a comercializarlas, y lucrar así de las necesidades de los extranjeros.

Lo peor es que los miembros de estas bandas delictivas son personas por aquellos de quién menos sospechamos.

Hace poco fue desmantelada una red, integradas por personas que trabajaban dentro del mismo gobierno de Estados Unidos, que vendió licencias de manejar totalmente auténticas a miles de ilegales.

Modesto Burgos, quien trabaja con el Departamento de Vehículos Motorizados de la Florida, entiende perfectamente lo difícil que es desenvolverse sin una licencia de conducir.

"Es el documento que se usa en los aeropuertos para poder tener acceso para montarse en un avión, que se usa en los puertos para poder entrar a los barcos", señaló al destacar que las licencias como documento son muy necesarias para cualquier persona en Estados Unidos.

Los permisos de condución permiten, además de manejar vehículos motorizados de forma legal, adquirir propiedades, abrir cuentas bancarias, y hasta cobrar un cheque.

No obstante, en 39 de los 50 estados del país, es práctimente imposible para un indocumentado obtener un permiso de conducción por la vía legal. Simplemente no está permitido, sobretodo después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 que endureció las normas para los extranjeros que viven en Estados Unidos.

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