Inmigrante Dominicano: “Comimos Carne Humana en el Mar”

PUERTO PRINCIPE ) - Luego de dos semanas en el mar cuando su cuerpo se había deshidratado y casi moría de hambre, Gregorio María Marizán sacó su cuchillo de pescador y decidió alimentarse de un hombre que acababa de morir. En el bote en el que iba habían muerto ya 27 inmigrantes y cuando otro hombre entró en estado crítico y dejó de respirar, Marizán de 31 años, decidió entrar en acción.

"Cortamos parte de su pierna y de su pecho" afirmó Marizán a The Associated Press en una entrevista telefónica el lunes, desde un hospital en Providenciales en Islas Turcos y Caicos. "Cortamos pequeños pedazos y nos los tragamos como si fueran píldoras".

Marizán y cuatro inmigrantes más fueron los únicos supervivientes de un grupo de 33 dominicanos que zarparon en un pequeño bote de madera rumbo a Puerto Rico.

El viaje se convirtió en una pesadilla cuando los dos motores de la embarcación dejaron de funcionar, mientras que el capitán desapareció en la oscuridad.

Trataron de mantenerse con vida bebiendo agua de lluvia y de mar, mientras iban a la deriva por el mar abierto, alejados de su curso original. ambrientos y deshidratados, los inmigrantes veían como moría uno por uno en el barco. Cada vez esperaban un momento respetuosamente antes de arrojar el cuerpo por la borda. Comer de los cadáveres no fue algo fácil de pensar, afirmó el pescador.

El sábado un helicóptero de la guardia costera estadounidense rescató a Marizán, su hermano Saulo, una mujer y a un padre y su hijo. La mujer murió el domingo en el hospital donde Marizán se recupera.

"Fue un milagro de Dios", afirmó Marizán. "Sólo rezaba para que uno o dos de nosotros sobreviviera para contar nuestra historia".

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