Ivette Cintrón admite estar separada de su esposo aunque aún viven juntos

A Media Syndication - Cuando Ivette Cintrón se casó por segunda vez (la primera fue con el merenguero Toño Rosario) lo hizo pensando que sería para toda la vida. De ese momento al presente han pasado tres años y, tal parece, que esta última relación va de camino al mismo destino de la primera. "Hace un año que estoy separada de mi esposo (Jimmy Solís) pero tengo fe en Dios de que haya una reconciliación", dice Cintrón.

Aunque es sabido que esta ex modelo optó por retirarse de todo lo que fuera el medio artístico cuando se casó para dedicarse a su familia y sus negocios, su regreso a la palestra pública lo marcan dos eventos igualmente importantes. El primero es su deseo de aclarar el rumor de que tiene un compañero siendo una mujer casada y el segundo es el apoyo total que le está dando a su unigénito Antonio en su próxima incursión al reggaetón.

"Dentro de todo estoy bien, gracias a Dios. No iba a dar declaraciones sobre lo concerniente a mi vida privada, por la experiencia que pasé cuando mi situación con el papá de mi hijo, pero por el respeto que siento a mi esposo, mi hijo, mi familia y mis clientes, debo aclarar públicamente que es falso que tenga un amigo o compañero. No sé de dónde sacaron el comentario pero me llamó mucha gente a contarme.

La verdad es que estoy separada de mi marido desde hace un año. Y aunque vivimos bajo el mismo techo, apenas nos vemos", confiesa tranquila.

El rumor de que andaba con otra persona se basó en que vieron a Cintrón en un concierto con su manejador, Gogo Guadalupe, y enseguida los relacionaron sentimentalmente. "Gracias a Dios que ese día no andaba sola y conmigo había como nueve personas más, incluyendo a mi hijo... Si no hubiese sido por ese comentario, nadie se hubiese enterado de que estoy separada de Jimmy. Me casé pensando que sería para toda la vida pero el tiempo pasó y ...", comenta.

Al cuestionarle cuál fue el factor determinante en la separación, contestó:

"Fue el tiempo. Ambos trabajamos mucho y no nos vemos ni hablamos mucho porque el horario de los dos es muy distante. Hay veces que llega a la casa y yo estoy durmiendo; y se levanta a las tres de la mañana para salir a trabajar a las cuatro. Cuando yo me levanto, hace rato que él se ha ido. Han habido momentos en que él llega temprano y yo estoy despierta y hablamos, pero la verdad es que son muy pocos", responde. En cuánto a una posible conciliación, dice que "puede ser.

Tengo mucha fe en Dios de que todo se resuelva. Ambos sabemos que hay cosas que mejorar pero deseamos que todo salga en paz. Entendemos que no hay por qué maltratar, humillar, ni herir para que no se afecten nuestros respectivos hijos. Sé que me apoya en mis negocios y de vez en cuando va por el restaurante", cuenta.

Avatar
Acerca del Autor