La Biblia y la Ciencia se Vuelven a Enfrentar

Escrito el 12 Apr 2012
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WASHINGTON, DC- Los cristianos conservadores y los defensores de la ciencia en Estados Unidos libran una nueva batalla, esta vez en el estado de Tennessee (sur), en torno a un proyecto de ley que permitiría cuestionar en las escuelas públicas la teoría de la evolución de Darwin.
El texto fue aprobado por el Congreso de ese Estado donde el ultraconservador Tea Party está fuertemente representado, y el gobernador del Estado, el republicano Bill Haslam, debe promulgarlo antes del martes. El proyecto de ley se inspira en los dictados del Discovery Institute de Seattle (Estado de Washington, noroeste), un grupo de reflexión de corte conservador cristiano que promueve la teoría del Diseño Inteligente, una variante el creacionismo. Según esa teoría, algunos mecanismos biológicos son demasiado complejos para explicarlos solamente por la teoría 'darwiniana' de la evolución y no pueden resultar más que de una inteligencia superior.
El proyecto de ley establece que "los profesores deben ser autorizados a ayudar a sus estudiantes a entender, criticar y examinar de un modo objetivo las fortalezas y debilidades de las teorías científicas", incluyendo el hecho de que las actividades humanas sean la principal causa del calentamiento global.
También dice que la legislación "no será interpretada para promover ninguna doctrina religiosa o no religiosa".
Si la ley es homologada, Tennessee se sumará a otros nueve Estados que tienen normas similares que promueven el creacionismo en forma más o menos explícita. Recién en 1968 la Corte Suprema de Estados Unidos invocó la separación entre Iglesia y Estado y consideró inconstitucional la prohibición de enseñar la teoría de la evolución de Darwin.
Finalmente en 1987, la Corte Suprema consideró que la obligación de enseñar el creacionismo era contraria a la Constitución por ser equivalente a promover una creencia religiosa en la educación pública. Según una encuesta del instituto independiente Pew Research Center, solo un cuarto de la población estadounidense adhiere totalmente a la teoría de la evolución.
Tazas representando la evolución humana, en la casa donde vivió el naturalista inglés Charles Darwin, en Bromley, Kent (Gran Bretaña), el 12 de febrero de 2009. Estudiantes comprobando si sus nombres están en una lista de clase al llegar a la escuela, el 13 de septiembre de 2010 en Los Ángeles. El Estado de Tennessee ha vuelto a enfrentar a nivel educativo a la ciencia con la Biblia.

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