Mexicano desea ser campeón del picante

CIUDAD DE MÉXICO - Para la mayoría de la gente, darle la más mínima mordida a un pimiento picante crudo significa una cara sonrojada y correr desesperadamente a tomar agua. Pero Manuel Quiroz puede mascar un chile tras otro, frotárselos en la piel e incluso exprimir su jugo en los ojos sin siquiera pestañear.

El taxista mexicano de 54 años dijo que ha ganado miles de dólares con ese talento y que desea convertirse en el campeón mundial. Pero primero tiene que encontrar una organización que le corone con ese título. "El chile no me arde. No me afecta. Es como comer fruta", dijo Quiroz en un mercado de la capital mexicana. Curiosos le miraron asombrados mientras masticaba un habanero, el pimiento más picante en un país donde la comida suele ser bien aderezada. Quiroz dijo que descubrió su talento cuando tenía 7 años de edad, y que creció apostándole a la gente que podía comer más chiles que ellos. Nunca perdió. "Soy el mejor. Nadie se me puede comparar", dijo.

Sus mayores ganancias se produjeron cuando ingresó a una competencia auspiciada por una televisora local y se llevó el premio de 2.000 dólares. Quiroz dijo que planea tratar de conseguir que sus habilidades sean reconocidas por el Libro Guinness de Records Mundiales. Que él sepa, nadie en el mundo puede comer más chiles. "Los chiles son el orgullo de México", dijo Quiroz.

"El campeón mundial tiene que estar aquí". Quiroz dijo que nunca ha sido examinado por un médico para averiguar cuál es la explicación por su extraordinaria tolerancia del picante.

"¿Por qué voy a ver a un médico?", dijo. "No hay nada malo conmigo. Comer chiles me hace sentir bien".

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