Mujeres, Igual de Infieles

¿Confesaría que engañó a su marido a un investigador? Esta pregunta es uno de los desafíos más grandes en los estudios científicos acerca del matrimonio

Escrito el 06 Nov 2008
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NEW YORK - ¿Confesaría que engañó a su marido a un investigador? Esta pregunta es uno de los desafíos más grandes en los estudios científicos acerca del matrimonio. Investigaciones centradas en la persona tienden a subestimar la verdadera tasa del adulterio, porque las individuos son reacios a admitir esa conducta no sólo frente a su pareja, sino también frente a los demás.

Sin embargo, un puñado de nuevos estudios sugiere cambios sorprendentes en el paisaje marital. La infidelidad parece ascender, especialmente en hombres mayores y en parejas jóvenes. Destaca que las mujeres están cerrando la brecha del adulterio: las más jóvenes engañan a sus maridos casi a la par que los hombres.

"Si apenas nos hicimos la pregunta de si la infidelidad está aumentando, no vamos a notar cambios impresionantes", dice David C. Atkins, profesor investigador adjunto en el Centro de Estudio de Conductas de Salud y Hábitos de Riesgo de la Universidad de Washington para el Estudio de Conductas de Salud y Riesgo. "Pero si agrandamos la imagen y observamos grupos de género y de edad específicos, entonces apreciamos cambios muy significativos".

Los datos más consistentes en infidelidad provienen de la Encuesta Social General, patrocinada por la Fundación Nacional de Ciencia, y con sede en la Universidad de Chicago, que ha utilizado una muestra representativa nacional para rastrear las opiniones y conductas sociales de los estadounidenses desde 1972.

Un análisis detallado de los datos de 1991 a 2006, que serán presentados el próximo mes por el doctor Atkins en Orlando, muestra algunos cambios sorprendentes. Investigadores de la Universidad de Washington encontraron que la tasa de la infidelidad en hombres mayores de 60 aumentó 28% en 2006, en comparación con 20% de 1991. Para mujeres el aumento fue más dramático: 15% en contraste con el 5% en 1991.

Los investigadores también observaron grandes cambios en los matrimonios relativamente nuevos. Cerca de 20% de los hombres y 15% de las mujeres de menos de 35 años dijeron haber sido infieles, en comparación con el 15% y el 12% de 1991.

Las teorías varían acerca de por qué más gente parece estar engañando a sus parejas. Entre las personas de mayor edad, una gran cantidad de nuevos fármacos y tratamientos les facilita ser más sexuales, y en algunos casos infieles, como el Viagra, y otros remedios para la disfunción eréctil, así como suplementos de estrógenos y testosterona para mantener el apetito sexual de las mujeres y la salud vaginal, incluso avances como operaciones de trasplante de cadera.

"Han conseguido la salud física para expresar su sexualidad en la vejez", dijo Helen E. Fisher, investigadora de antropología en Rutgers, y autora de varios libros de la base biológica y evolutiva del amor y el sexo.

En parejas más jóvenes, el acceso creciente a pornografía en internet, que afecta las actitudes sexuales y la percepción del comportamiento "normal", puede estar jugando un papel importante en el aumento de la infidelidad. Frank Pittman, un siquiatra de Atlanta, dice que ha advertido que cada vez más mujeres hablan de aventuras basadas en contacto "electrónico".

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