No le escondas tus ingresos al Tío Sam

Si ganaste dinero, debes declararlo... Si te robas algo, debes deportar su valor como un ingreso en tu declaración de impuestos, a menos que se la devuelvas a su dueño antes de que termine el año fiscal.

Si ganaste dinero el año pasado, el Servicio de Rentas Internas (IRS) quiere cobrar su tajada. No importa si lo ganaste trabajando de forma honesta o si dirigías una operación de tráfico de drogas, al Tío Sam lo que le importa es que prepares una declaración de impuestos y, si le debes, que le pagues lo que le corresponde.

Eso quiere decir que si vendiste unos cuantos kilos de marihuana o te robaste una computadora, asegúrate de incluir estos "ingresos sospechosos" en tu declaración fiscal a menos que quieras tener problemas con el IRS.

Recuerda que Al Copone, el legendario gángster de los años 20, no fue a prisión por asesinato, extorsión o tráfico de armas. Aunque estuvo involucrado con una multiplicidad de actividades ilícitas, éste fue encausado en 1931 por evasión de impuestos.

En realidad, todos los contribuyentes estadounidenses saben que cada año deben reportar sus ingresos como salarios, ganancias capitales y propinas.

No obstante, el ciudadano promedio no está familiarizado con algunas cláusulas fiscales que, dependiendo cómo recibieron sus ingresos deberán pagar o no impuestos.

La regla básica estipula que: Si lo que ganaste representa un ingreso entonces el fisco lo debe saber. No importa cómo te hayas ganado el dinero. Incluso, parte de la defensa que Capone utilizó en su juicio fue: "El gobierno no puede legalmente cobrar impuestos en dinero obtenido de forma ilícita".

Sin embargo, estaba equivocado y fue sentenciado a ocho años de prisión. Desde entonces, las leyes fiscales han sido utilizadas para perseguir a sospechosos que no declaran sus ganancias al fisco.

Quizás tus ganancias no llegaron a tu bolsillo por cometer actos delictivos. Pero si recibiste un premio o ganaste un concurso de belleza, de igual manera tienes ingresos adicionales que reportar.

Avatar
Acerca del Autor