No mezcles amistad con dinero…

Como amigo debes buscar la forma de ayudar a que el afectado ponga sus finanzas personales en orden y reduzca sus gastos.

Cuando un pariente o amigo te pide dinero prestado, lo más probable es que le digas es, "Claro que sí". Pero ten mucho cuidado, pues en ocasiones querer ayudar a un familiar o ser querido te puede salir muy caro.

Los expertos financieros sugieren que la mejor forma para contribuir con los problemas económicos de alguien cercano es no con dinero, sino dándole apoyo cualitativo.

Es necesario buscar la forma de ayudarle a que ponga sus finanzas personales en orden, reduzca gastos superfluos y consiga ayuda profesional adecuada.

"Si le prestas dinero a un amigo, puedes sentir que lo estás ayudando en un momento financieramente difícil, pero en realidad lo que estás haciendo es permitir que siga adelante su tendencia al endeudamiento", dice Nancy Judy de Myvesta, una organización de finanzas personales sin fines de lucro.

"El préstamo sin duda le aportará un alivio temporario, pero lo más probable es que el mes próximo vuelva a caer en el mismo problema", agrega.

Julio Velis, economista de la empresa de finanzas Charles Schwab, coincide en ese punto.

"Cuando se juntan negocios y amistad, uno de los dos temas sale mal; o se daña la amistad o se pierde el dinero. Claro que se debe ayudar a los parientes y amigos, pero la ayuda debe ser cualitativa, no de dinero", sostiene.

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