No patines en tu entrevista de trabajo

Evita hablar sin parar o como un charlatán, en voz alta o tono arrogante, descalificar a personas o entidades para las que has trabajado, o revelar informaciones delicadas o de carácter confidencial.

La búsqueda de empleo sólo requiere preparación, experiencia, capacidad y saber venderse de manera convincente, realista y eficaz. Para superar con mayor garantía de éxito la gran prueba de fuego laboral no sólo importa lo que se dice, muestra y hace, sino también evitar una serie de errores que pueden hacer naufragar los mejores intentos y aspiraciones.

El encuentro de selección "cara a cara", entre la persona que busca un empleo y el entrevistador de la empresa que lo ofrece, suele ser uno de los pasos más temidos por los candidatos a un puesto de trabajo, porque se sienten inseguros ante la perspectiva de quedarse bloqueados, no saber decir lo que se quiere, responder adecuadamente, o causar una mala impresión irremediable.

Si pese a preparar a conciencia tus entrevistas laborales y reunir los requisitos para un puesto, fracasas reiteradamente en los intentos por conseguir un trabajo y sales de los encuentros de selección con la sensación de que algo ha ido mal, es posible que estés cometiendo alguna de las "meteduras de pata" más frecuentes, que los expertos aconsejan eliminar:

Fingir lo que no es: Es mejor ser natural y auténtico, dar la sensación de que no se "ponen todas las medallas" al solicitar trabajo. Ser sincero, con confianza, y demostrar principios y valores es fundamental. Incluso si te pones nervioso, no pasa nada por admitirlo: es algo lógico. Los entrevistadores quieren personas, por lo que es importante ser sincero y no inventarse nada: a la larga las mentiras salen a la luz.

Acudir sin información: Averigüe todo lo que pueda sobre la empresa en la que quiere entrar, como su filosofía y actividad, evolución y ambiente.También infórmese sobre las características, remuneración y terminología del puesto que aspira a ocupar, y sobre la persona que va a entrevistarle, lo cual ayuda a perder el miedo.

Ser impuntual: Acuda a la cita con puntualidad, y llegue con diez minutos de antelación, para evitar ansiedades de "última hora".

Si no se conoce el lugar de la entrevista, conviene visitarlo antes y saber como llegar. Llegar tarde suele ser devastador para las aspiraciones de cualquier candidato.

Saludar con demasiada confianza: Estreche la mano del entrevistador con firmeza, saludándolo por su nombre, pero sin tutearlo, a menos que éste se lo solicite.

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