Nuevo plan migratorio

WASHINGTON, D.C.-— Un grupo bipartidista de legisladores presentó ayer un esperado proyecto de reforma migratoria basado, según sus autores, en los principios delineados por el presidente George W. Bush ya que ofrece una vía para la legalización de millones de indocumentados y crea un plan de trabajadores temporales. Los países de donde proceden los indocumentados, como México, deberán hacer su parte para controlar sus flujos migratorios, según la propuesta, y el incentivo para hacerlo, dijeron los autores, es de carácter humanitario: evitar más muertes en los intentos de cruzar la frontera, y la explotación de sus ciudadanos cuando cruzan sin papales.

Los senadores John McCain y Edward Kennedy, republicano de Arizona y demócrata de Massachusetts, respectivamente, sometieron la anticipada Ley de 2005 para un Estados Unidos Seguro y una Inmigración Ordenada, junto a otros senadores y congresistas de ambos partidos, entre ellos el senador republicano Sam Brownback de Kansas y el demócrata de Colorado, Ken Salazar, además de los congresistas Luis Gutiérrez, Jeff Flake y Jim Kolbe, demócrata de Illinois el primero, y republicanos de Arizona, respectivamente.

"Esto no es una amnistía",afirmó McCain al hacer el anuncio en rueda de prensa en el Capitolio anticipando los ataques de legisladores y grupos opuestos a la medida.

"Este proyecto de ley no es una amnistía. Este proyecto de ley no le da un pase gratuito a nadie. Este proyecto no concede un perdón automático a nadie y no coloca a quienes han estado aquí ilegalmente al frente de la fila", dijo el senador Kennedy.

"Pero la realidad es que se calcula que en nuestro país hay entre diez y once millones de indocumentados y es imposible identificarlos, dar con ellos y enviarlos a sus países de origen", agregó McCain.

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