Préstamos engañosos, ¿cómo descubrirlos?

Existen compañías de préstamo que azotan y estafan a la comunidad, aprovechándose en ocasiones de las personas de la tercera edad, individuos con poca educación o que no dominan bien el idioma inglés.

Tácticas agresivas de mercadeo, el descuido de industria bancaria e inversores que quieren poner su dinero en bienes raíces en vez del mercado bursátil, en los últimos meses han contribuido al surgimiento de prestamistas usureros y abusivos, que en ocasiones ponen el peligro el bolsillo del consumidor.

Algunos de los planes de hipotecas que ofrecen son por supuesto demasiados buenos para ser verdad, y los más afectados son las familias de bajos recursos con problemas de crédito, que por falta de información y desesperación financiera caen en la trapa.

Las entidades financieras respetables cumplen una importante función social y financiera al ofrecerle a este segmento de la población préstamos en términos justos. Gracias a entidades serias de crédito individuos que jamás hubieran podido adquirir una propiedad, logran cumplir su sueño.

Sin embargo, existen compañías de préstamo que azotan y estafan a la comunidad, aprovechándose en ocasiones de las personas de la tercera edad, individuos con poca educación o que no dominan bien el idioma inglés.

Les ofrecen préstamos confusos y engañosos difíciles de pagar, que no les permite acumular plusvalía y que eventualmente puede terminar en la pérdida de la casa por falta de pagos.

"No todos los préstamos son engañosos", comentó Norma García, abogada del la Unión de Consumidores (Consumers Union), un grupo activista que defiende los intereses del consumidor. "Pero virtualmente cada préstamos usurero está dirigido para engañar a los más perjudicados de la sociedad".

Eso es por que los prestamistas engañosos, como en cualquier otro lugar, tratan de enfocar sus esfuerzos en las presas más fáciles: Personas con un historial de crédito pobre que tienen pocas opciones.

Pero García señala que incluso personas con buen crédito también pueden convertirse en víctimas de préstamos riesgosos.

"Préstamos que son buenos para personas de escasos recursos y mal crédito podrían ser considerados abusivos para alguien que tiene un buen historial de crédito", apuntó García.

"Vemos esto con frecuencia entre personas de la tercera edad y en comunidades de personas de color -personas con un crédito perfecto que no tienen idea de lo que está pasando en la industria del crédito caen en la trampa", agregó.

En síntesis, los compradores deben estar alertas, leer bien los contratos del préstamo y hacer preguntas, insistió García.

"Existen sin dudas personas que están cometiendo engaños", aseguró la experta. "Al punto que hay individuos que están recibiendo préstamos con tasas de interés y tarifas fijas mucho más altos en comparación con personas que tienen un historial de crédito igual o peor, y eso debería ser un delito".

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