Proponen boicot contra Bush al iniciar nuevo mandato

DETROIT - David Livingstone, un demócrata de Detroit, dice que la idea del boicot económico que está organizando para el día del comienzo del nuevo mandato del presidente George W. Bush es simple: si durante esa jornada la gente no se presenta a trabajar o adquiere productos, las empresas perderán dinero. Ese dinero no puede recaudarse para fines impositivos, para financiar la guerra en Irak, para proteger a destructores del medio ambiente o a funcionarios deseosos de eliminar las libertades civiles.

Por lo tanto Livingstone, y personas pertenecientes a un puñado de otros grupos enemigos de Bush en diferentes partes de Estados Unidos han pedido a sus compatriotas que no trabajen ni consuman el día de la toma de posesión. Esos grupos saben que no pueden causar un fuerte daño a nivel económico, pero al menos desean hacer oír su protesta.

"Considero la toma de posesión de Bush (el 20 de enero) un Jueves Negro para este país", dijo Livingstone. "Hemos tratado de desfilar por las calles para poner fin a la guerra, hemos intentado escribir cartas, hemos intentado iniciativas en la internet, pero Bush no escucha a nadie. Al parecer, la única cosa a la que escuchan Bush y los republicanos es el sonido del dinero".

Livingstone, un escritor de 41 años de edad, espera estar en Washington para el 20 de enero. Para él, las celebraciones de la toma de posesión consisten en protestas, bandas de luto en el brazo, y darle la espalda al desfile de los dignatarios que serán juramentados. También se propone no comprar gasolina, alimentos o usar su tarjeta de crédito ese día.

El quiere que los republicanos, las corporaciones petroleras, los bancos, las grandes cadenas de tiendas, y otros "grandes" descubran que no pueden seguir ignorándolo. Al menos no el 20 de enero.

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