Pumas al Tope de la Tabla

Por ahora Pumas no es un equipo avasallante, es decir no es una máquina de hacer goles, más bien es un equipo práctico, efectivo en las transiciones de juego y en las coberturas, un equipo corredor que sebasa en que cada pieza haga su labor, con eso le asta y eso fue suficiente para que sumara su segunda victoria del torneo: 1-0 ante Monarcas. La reedición de la última final del torneo mexicano quedó lejos de ser un enfrentamiento para la revancha pues han cambiado muchas caras en ambos elencos, sobretodo el de Universidad. Además les hace falta la intensidad con la que llegaron a la pasada Liguilla.
Aunque ambos dejaron buenas sensaciones en la primera jornada, fue Pumas el que se plantó con más autoridad en la cancha del Morelos. Por ejemplo, Guillermo Vázquez posee el toque para hacer que su escuadra siga funcionando acorde a lo planeado ante la baja de Cacho, ausente por lesión. Eduardo Herrera arrancó el juego y puso esfuerzo el delantero de la cantera al que le hace falta tiempo para coger confianza y tomar el ritmo que le permita una mejor coordinación con sus compañeros.
Sin duda el que puso el ejemplo fue Palencia. El capitán de Pumas muestra la experiencia de los años,sabe en qué momento el equipo debe arrancar con velocidad y en cuáles hay que enfriar el partido. Así, Universidad dio una muestra de su ritmo vertiginoso cuando necesita desprenderse en el ataque, pero también esa velocidad que tienen sus jugadores para hacer las labores defensivas, lo que les permite estar bien ubicados a la hora de defenderse. Con eso fue más que suficiente para cerrarle los caminos a
Monarcas y para desquiciarlo en defensa. Los michoacanos trataron de asumir el mando del juego, pero Universidad no se escondió, salió a hacerle partido y empezó a tener opciones de gol. Pumas no soltó el mando del juego, marcó los ritmos y cuando precisaba defenderse hizo los recorridos oportunos, al tiempo que seguía buscando generar peligro; mientras Monarcas no lograba encontrarse en la última zona y sus delanteros se ahogaban en la defensa universitaria que se dio el lujo de tener a Darío Verón en la banca. Mención aparte merece el medio campo universitario. David Cabrera mostró lucidez para proyectar, siempre sabe qué hacer el mediocampista cuando tiene el balón en los pies y junto con
Fernando Espinosa, llevaron la pauta del juego.
Monarcas y esto hay que reconocerlo, tomó el reto de ir por el empate, lo buscó pero se estrelló con la defensa y con el portero. Algún jugador dijo que los Pumas tuvieron suerte y se salvaron, ello porque el mediocampista Jaime Lozano puso la pelota en el poste, cuando su tiro de pierna izquierda ya había superado el lance de Alejandro Palacios, esa fue la última jugada del partido y Monarcas se quedó con las ganas de marcar. El mediocampista de los michoacanos, Lozano, luego señaló que Pumas corrió con mucha fortuna y por eso se llevó la victoria. La verdad es que Pumas se apegó bien a su estilo, se paró bien, corrió, luchó, puso mucho espíritu y en la oportunidad de gol que tuvo se llevó bien el partido. Al final eso es precisamente lo que marca la diferencia entre un equipo que gana un partido y uno que solo puede quejarse por haberlo perdido nuevamente.

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