Remesas pueden comprar tu casa

Marcos Figueroa, uno más de los 15.5 millones de inmigrantes mexicanos que trabajan en Estados Unidos, es también uno de los pioneros en una nueva forma de enviar remesas de divisas a su familia: Contratar un crédito hipotecario para comprarse una casa en México.

La situación era impensable hasta hace pocos meses, cuando los mexicanos indocumentados apenas si tenían margen de maniobra para enviar dinero a sus familias y casi nada de acceso a bancos y los productos financieros elaborados.

Figueroa, empleado de 27 años de un hipódromo y de un restaurante en Nueva York, que se fue de México hace cuatro años buscando mejores perspectivas económicas, se convirtió en el primer inmigrante mexicano en recibir un crédito de Hipotecaria Nacional para comprarse una casa en su ciudad natal, Zamora, en el estado de Michoacán (oeste de México). El crédito fue contratado en pesos en la oficina que la hipotecaria abrió en marzo pasado en Nueva York, a la que luego se sumó la de San Diego en mayo y a la que próximamente se unirá otra en Los Ángeles.

"Antes se ponía muy difícil obtener un crédito para comprar casa, así no lo fue tanto", afirmó la esposa de Figueroa, Gabriela Ochoa, quien radica en Zamora.

La casa, de 630 mil pesos (alrededor de 55 mil dólares), está siendo pagada en mensualidades y en los próximos días les será finalmente entregada.

"Nos llevamos muy bien así viviendo lejos, pero cuando la terminemos de pagar ahí se vuelve mi marido", comenta la señora Ochoa.

La opción se centra en los inmigrantes sin importar su condición legal, ya que el 30 por ciento es indocumentado (4.5 millones).

Sólo es necesario que acrediten estar trabajando y deseen casa nueva o usada en México, con un valor mínimo de 20 mil dólares y un porcentaje máximo de financiación del 85 por ciento a plazos de 5, 10, 15 ó 20 años.
Mónica Medel
EFE

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