Si no pagas perderás tu auto…

Si no envías los pagos de tu auto el banco podría quitártelo incluso sin avisarte.


Una crisis económica por pérdida de trabajo, divorcio o incapacidad, puede llevarte a dejar pagar tus deudas. Si eso te sucede y estás a un paso de perder tu auto, presta atención.

Al firmar un contrato de financiamiento o arrendamiento de un auto, te comprometes con una compañía que te presta el dinero a pagarle una prima mensual hasta que liquides el costo total.

Además del precio que viste sobre la ventana delantera del auto, ese costo incluye el financiamiento a una tasa de interés anual.

Y la cantidad que des de pago inicial y cuánto puedas pagar en tus cuotas mensuales, también determinarán el monto de esa cantidad.

Si no pagas tus cuotas o te retrasas mucho, tu auto puede ser confiscado o reposeído, lo que afectará gravemente tu crédito.

Tu prestamista o arrendatario tiene derecho a quitártelo sin avisarte ni llevarte a proceso judicial. Incluso, hasta pueden vender el contrato a una tercera persona.

En muchos estados, el prestamista o arrendatario puede obligarte a pagar la diferencia entre lo que debías y lo que se obtuvo por la venta del vehículo. Si ése es tu caso, contacta a un abogado. No te compliques la vida con un auto que no podrás pagar. Más vale conducir un carrito económico donde cabe toda la familia, que un convertible carísimo donde sólo caben dos.

Si quieres saber más sobre tus derechos, consulta con la Comisión Federal de Comercio. Ésa es una buena manera de cuidar mejor tu bolsillo.

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