Soriano y Piniella buscan levantar a los Cachorros

CHICAGO - Alfonso Soriano no le gusta mucho cambiar de posición, pero por 136 millones de dólares no se opone.

El dominicano Soriano fue la gran adquisición de los Cachorros de Chicago, que fijaron un récord en dinero invertido en contrataciones dentro de su anhelado objetivo de ganar su primer campeonato de Serie Mundial desde 1908.

Fue una friolera de 296 millones de dólares para retener o atraer agentes libres, luego de quedar con el peor récord de la Liga Nacional el año pasado (66-96).

Los cambios no se quedaron sólo en el renglón de jugadores, ya que Lou Piniella ha llegado para asumir las riendas del equipo en reemplazo de Dusty Baker. Todo indica que los Cachorros se han cansado de cargar con la etiqueta de eternos perdedores, pero que generan simpatía.

Chicago no se ha clasificado a los playoffs desde el 2003, cuando estuvieron a cinco outs de avanzar a la Serie Mundial bajo la batuta de Baker.

A la cabeza de la renovación se encuentra Soriano, aunque deberá aprender a jugar como jardinero central.

Cuando irrumpió con los Yanquis de Nueva York, Soriano era un torpedero, pero ese puesto tenía a Derek Jeter como dueño y tuvo que pasar a la intermedia. En el 2006, su solitario año con los Nacionales de Washington, se le ordenó patrullar en el bosque izquierdo y ahora pasa al central.

Chicago considera que Soriano podrá adaptarse a esa función de la misma manera como lo hizo con los Nacionales. De a poco, Soriano le tomó el gusto a jugar en el jardín y completó la temporada con promedio de .277, 46 jonrones, 95 impulsadas y 41 robos. Se convirtió en el cuarto jugador en la historia con un mínimo de 40 remolcadas y 40 estafas. Pese a que cometió 11 errores, la segunda mayor cantidad entre los jardineros de las mayores, Soriano demostró tener un cañón en el brazo, al sacar a 22 corredores para liderar en su liga.

Lo que se viene será más complicado en el bosque central del Wrigley Field en la "Ciudad de los Vientos".

Según Soriano, la diferencia con respecto al año pasado es que ahora se siente más cómodo como jardinero.

"Al principio no tenía la seguridad de que podía hacerlo", comentó. "Ahora sí siento que tengo las condiciones para jugar en los jardines. Es cuestión de hacer los ajustes y practicar mucho". Luego de perder 96 juegos, los Cachorros consideran que tienen el talento necesario para clasificarse a los playoffs.

Además de Soriano, el equipo logró retener al tercera base dominicano Aramis Ramírez con un contrato de cinco años y 75 millones de dólares. También metieron mano en su rotación al adquirir a Ted Lilly y Jason Marquis, enviando el mensaje de que ya no dependerán de más de Mark Prior y Kerry Wood, sus dos ases que se la han pasado saliendo de una lesión para entrar en otra. Y hubo más: Mark DeRosa llega para custodiar la intermedia y Cliff Floyd será el nuevo jardinero izquierdo.

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