Una cerca virtual protegerá parte de la frontera en Arizona

Escrito el 14 Jun 2007
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TUCSON, AZ - Cuando Elizabeth Isaman sale del Rancho El Mirador sobre la frontera mexicana puede ver una alta torre metálica llena de cámaras, aparatos de radar y sensores a unos 400 metros (440 yardas) de distancia.

Es una de las nueve torres que establecen una cerca virtual a lo largo de 45 kilómetros (28 millas) de la frontera entre Arizona y México, llamada Proyecto 28, que encierra el puesto de entrada Sasabe y que es el más reciente esfuerzo del gobierno federal por impedir el paso de inmigrantes indocumentados y narcotraficantes.

"Es como si el gobierno te estuviera vigilando. No me gusta ese aspecto", comentó Isaman, cuyo hijo Roy administra El Mirador. La finca, a 5 kilómetros (3 millas) al oeste de Sasabe, ha sido propiedad de la familia desde 1929. Sasabe está a unos 130 kilómetros (80 millas) al sudoeste de Tucson.

"Creo que ayudará a la Patrulla Fronteriza a apresar" a los intrusos, dijo Roy Isaman. "Pero prefiero ver solados haciendo frente a los narcotraficantes y bandidos que se filtran. Me gustaría tener aquí una cerca de verdad que cortara el tránsito de vehículos y el paso de las vacas". Con la excepción de unos pocos kilómetros de barreras vehiculares de vigas de acero en forma de X, la única barrera en este sector de la frontera consiste en alambrados de púa herrumbrados.

"Pienso que todo el mundo se está rascando la cabeza preguntándose en qué está el gobierno", dijo Isaman, refiriéndose a la incertidumbre de si el Congreso aprobará un proyecto de reforma inmigratoria fuertemente criticado. "Preferiría ver aquí gente armada, de modo que si tienen problemas con contrabandistas con AK-47, por lo menos tengan algo de respaldo", agregó.

Durante los últimos meses, la Boeing Co. ha estado supervisando la construcción de nueve torres móviles, cada una de ellas de 30 metros (98 pies) de alto y provistas de una serie de equipos de alta tecnología.

Buscan detectar intrusos

Todos los radares y sensores de las torres sin personal humano tienen por objeto detectar intrusos y luego enfocarlos con sus potentes cámaras. La elevación permite un amplio rango de visibilidad sobre la vegetación y el terreno empinado.

Según el comerciante Roger Beal, de Arivaca, oficiales de la Patrulla Fronteriza han dicho que el radar de vigilancia de 360 grados en cada torre tiene un alcance de unos 15 kilómetros (9,5 millas) y las cámaras más de 16 kilómetros (10 millas).

Tecnología de punta

La tecnología para todo clima permitirá distinguir seres humanos de animales y vehículos, determinar el tamaño de un grupo y detectar si portan armas. Las imágenes e información, que incluye la localización de los intrusos y de los agentes de la Patrulla Fronteriza, serán transmitidas a centros de comando en Tucson y en Sells, como también a los agentes cercanos. En el vecino Rancho de la Osa, la propietaria Veronica Schultz dijo que el constante tránsito de agentes patrulleros, efectivos de la Guardia Nacional y guardias de seguridad de los sitios de las torres en construcción han cambiado la soledad del lugar.

De camino a carretera

"El camino de casa parece ahora una carretera", dijo Schultz. Agregó que un invitado comentó recientemente que "entre los helicópteros, las torres y la cerca, podríamos estar en una zona de guerra".

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