Al menos 250 hispanos murieron en los atentados del 11-S. A 25 años de la tragedia, los registros revelan la profunda huella latina entre las víctimas Veinticinco años después, los nombres siguen ocupando el centro de la conmemoración.
Este 11 de septiembre de 2026, Estados Unidos recuerda a las 2,977 personas que murieron en los ataques terroristas de 2001: 2,753 en Nueva York, 184 en el Pentágono y 40 a bordo del vuelo 93, que cayó en Pensilvania, según el National September 11 Memorial & Museum. Las víctimas procedían de 90 países.
Dentro de ese enorme número hay una historia que suele quedar menos visible: la de los cientos de latinos que estaban en las Torres Gemelas, en los aviones, trabajando en oficinas, restaurantes y servicios, o que formaban parte de las comunidades que quedaron atravesadas por la tragedia.
Un estudio elaborado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) junto con el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York permite acercarse a una cifra concreta: 258 de las víctimas registradas en el World Trade Center fueron clasificadas como hispanas.
258 víctimas hispanas en el World Trade Center
El informe de los CDC, publicado en septiembre de 2002, examinó 2,726 certificados de defunción relacionados con los ataques al World Trade Center que habían sido presentados hasta el 16 de agosto de ese año. De ese total, 177 correspondían a hombres hispanos y 81 a mujeres hispanas, para un total de 258 personas.
La cifra es especialmente significativa porque ese estudio se limitó a las víctimas vinculadas al ataque en Nueva York y utilizó los registros disponibles en aquel momento. No constituye, por tanto, un listado por nacionalidad de todas las víctimas latinas de los cuatro aviones y los tres lugares atacados.
También hay que diferenciar origen hispano de nacionalidad o lugar de nacimiento. Una víctima podía haber nacido en Nueva York o Nueva Jersey y ser de origen dominicano, puertorriqueño, mexicano o de otro país latinoamericano.
Por eso, las cifras de nacionalidad y las de origen étnico no deben sumarse como si fueran equivalentes.
Puerto Rico y República Dominicana entre los lugares de nacimiento
Los registros de los CDC muestran también la diversidad internacional del World Trade Center. De las 2,726 víctimas estudiadas, 568 habían nacido fuera de los 50 estados de Estados Unidos. Entre los lugares de nacimiento más frecuentes aparecían Puerto Rico, con 34 personas, y República Dominicana, con 26.
Eso tampoco significa que solo 34 puertorriqueños o 26 dominicanos hayan muerto, ya que muchos integrantes de ambas comunidades habían nacido en Estados Unidos.
El dato sí refleja hasta qué punto el World Trade Center era un lugar profundamente ligado a la diversidad de Nueva York: sus oficinas, restaurantes y servicios reunían cada mañana a trabajadores de distintos orígenes y nacionalidades.
Los latinos formaban parte de todos los sectores del World Trade Center
La historia latina del 11-S no puede reducirse a una única profesión o condición económica. Entre las víctimas había empleados de oficinas financieras y corporativas, trabajadores de restaurantes, personal de mantenimiento y servicios, integrantes de los cuerpos de emergencia y personas que simplemente se encontraban en el complejo aquella mañana.
Los datos de los CDC muestran esa diversidad también en la educación de las víctimas hispanas: 103 tenían estudios universitarios o superiores, 87 habían completado la secundaria y otras 56 habían cursado parte de estudios universitarios.
Detrás de cada una de esas categorías había una historia personal que hoy está representada entre los nombres inscritos alrededor de las piscinas del Memorial del 11-S.
El monumento recuerda a las 2,977 víctimas de los atentados de 2001, mientras que los nombres de quienes murieron en esos ataques y de las seis personas asesinadas en el atentado contra el World Trade Center de 1993 rodean las dos piscinas construidas sobre las huellas de las antiguas Torres Gemelas.
Una tragedia cuyo impacto continuó durante décadas
La huella latina del 11-S tampoco terminó el día de los ataques. Miles de bomberos, policías, trabajadores de construcción y limpieza, voluntarios y residentes estuvieron expuestos al polvo y las sustancias tóxicas liberadas tras el derrumbe del World Trade Center.
En 2026, con motivo del 25 aniversario, el 9/11 Memorial & Museum decidió incorporar a su ceremonia anual un séptimo momento de silencio dedicado a quienes murieron posteriormente por enfermedades relacionadas con el 11-S. La institución señala que miles de rescatistas, trabajadores de recuperación y miembros de la comunidad del Bajo Manhattan han muerto por problemas de salud vinculados a aquella exposición.
Los latinos también tuvieron una presencia importante entre esas personas. Estudios sobre los trabajadores y voluntarios que participaron en las tareas posteriores muestran una representación hispana significativa entre quienes estuvieron expuestos en Ground Zero.
25 años después, los nombres vuelven a escucharse
La ceremonia de este 11 de septiembre vuelve a reunir a familiares de las víctimas en el Memorial de Nueva York. Como ocurre cada año, los nombres son leídos en voz alta en el lugar donde estuvieron las Torres Gemelas. Pero el aniversario de 2026 tiene un peso especial: se cumple un cuarto de siglo desde los atentados.
El National September 11 Memorial & Museum recuerda además que alrededor de 100 millones de estadounidenses son hoy demasiado jóvenes para recordar personalmente aquel día, lo que convierte la preservación de las historias individuales en una parte central de la conmemoración.
Entre esas historias están las de al menos 258 hombres y mujeres hispanos documentados entre las víctimas del World Trade Center.
Son números que permiten dimensionar la pérdida. Pero, 25 años después, el memorial de Manhattan recuerda algo más sencillo: cada cifra corresponde a un nombre y cada nombre, a una vida.


