Un fuerte dolor en el pecho, palpitaciones, sudor, mareo, falta de aire. Estos síntomas están directamente asociados a un cuadro de infarto y demandan de una rápida asistencia médica.
Sin embargo, en algunos casos y con una frecuencia cada vez mayor, al llegar a la guardia los pacientes descubren que su cuadro es otro. El síndrome del corazón roto –médicamente conocido como miocardiopatía de Takotsubo- se presenta de la misma manera y afecta mayormente a las mujeres después de la menopausia, aunque nadie está exento de sufrirlo.
La buena noticia es que no sólo se puede prevenir, sino que también es posible curarlo y la mayoría de los pacientes se recupera en pocas semanas sin tener secuelas.
Síndrome de Takotsubo: qué quiere decir que se rompe el corazón
“La cardiomiopatía de Takotsubo es una afección cardíaca temporal a menudo desencadenada por situaciones estresantes, como la muerte de un ser querido”, precisan expertos de la Clínica Mayo. “Los síntomas pueden imitar los de un ataque cardíaco, pero no hay obstrucción de las arterias coronarias.”
“Es una alteración transitoria del corazón que suele aparecer después de un impacto emocional o un estrés muy fuerte. El corazón, de manera brusca, ‘se aturde’ y deja de contraerse bien por un tiempo. Esto hace que la persona tenga síntomas muy parecidos a los de un infarto.
La diferencia clave es que, cuando se estudian las arterias del corazón, no están obstruidas como en un infarto clásico. Es decir: el problema no es una arteria tapada, sino una reacción del propio músculo cardíaco al estrés”, detalla el doctor Juan Pablo Costabel, jefe de Internación y Unidad Coronaria del ICBA Instituto Cardiovascular.
Esta patología se detecta con mayor frecuencia a partir de los 50 años y aprox
imadamente entre 8 y 9 de cada 10 pacientes son mujeres, especialmente después de la menopausia.
En base a estudios internacionales, hoy se estima que representa entre el 1% y el 3% de todos los cuadros que llegan a la guardia como “posible infarto”, por lo que se calcula una incidencia aproximada de 15 a 30 casos por cada 100.000 personas por año.
El experto del ICBA sostiene que hay dos factores clave por los que se está registrando este aumentos de casos de “corazones rotos” en las emergencias. “Hoy se detecta mejor ya que hay más conocimiento de la enfermedad. Se hacen más ecocardiogramas y estudios que permiten reconocerla.
También podría haber más casos reales ya que vivimos en una sociedad con mayor nivel de estrés crónico. Por eso, lo más aceptado es que hay una combinación de mejor diagnóstico más una mayor exposición al estrés”, analiza.
La American Heart Association (AHA) define al “síndrome del corazón roto”, como “una afección que ocurre cuando un aumento repentino de hormonas del estrés afecta el corazón”.
“La mayoría de los pacientes se recupera completamente en semanas.”
Ante este escenario, resulta primordial consultar de inmediato cuando aparecen síntomas, porque cuanto antes se evalúa, antes se confirma el diagnóstico y se inicia el tratamiento adecuado. Las principales señales de alerta del síndrome del corazón roto son:
Dolor intenso en el pecho, que puede sentirse como opresión o peso.
Falta de aire o sensación de “no poder respirar bien”.
Palpitaciones o latidos muy acelerados.
Sudor frío, náuseas o mareos.
En algunos casos, desmayo.


