Israel – El ayatolá Ali Jamenei murió este sábado en el primer día de masivos ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, tras décadas de esfuerzos diplomáticos fallidos para resolver la disputa sobre el programa nuclear iraní.
La muerte del gobernante de 86 años, que ostentó el poder durante casi cuatro décadas, anuncia un futuro nuevo e incierto, tanto en Irán como en la región en general, y abre grandes incógnitas respecto a su sucesión.
Se trata de un momento trascendental para la nación islámica. El gobierno decretó 40 días de luto nacional y siete días feriados.
En una entrevista exclusiva con Al Jazeera, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que un nuevo líder supremo podría elegirse en “uno o dos días”.
Como jefe de Estado y comandante en jefe del Ejército, que incluye al Cuerpo de élite de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), Jamenei era una figura con todo tipo de poderes.
En gran medida también gracias al imperio financiero paraestatal conocido como Setad, bajo el control directo de Jamenei, explica la agencia de noticias Reuters.
Con un valor de decenas de miles de millones de dólares, el Setad creció enormemente durante su mandato, invirtiendo miles de millones en la Guardia Revolucionaria.
Jamenei estaba situado en medio de una compleja red de centros de poder en competencia, pero sí podía vetar cualquier asunto de política pública y seleccionar personalmente a los candidatos para cargos públicos.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dirigirá el periodo de transición.
El nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico
“Según la Constitución, el presidente, el jefe del poder judicial y un clérigo de alto rango del poderoso Consejo de Guardianes asumirán el cargo de forma interina mientras la Asamblea de Expertos elige a su sucesor”, explica la corresponsal jefe de la BBC, Lyse Doucet.
En junio se informó que Jamenei, quien pasó la guerra en su búnker especial, estaba elaborando listas de funcionarios de seguridad que pudieran ocupar inmediatamente su lugar para evitar cualquier vacío en las altas esferas de poder.


