La incorporación permitirá a Chile acceder a información, sistemas de análisis de datos y capacitación para sus fuerzas de seguridad contra el crimen organizado
hile anunció este martes su adhesión al Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para coordinar a países de la región en el combate al crimen organizado transnacional, mediante intercambio de información, análisis de inteligencia y cooperación entre fuerzas de seguridad.
La decisión fue confirmada por el presidente chileno, José Antonio Kast, después de participar en Nueva York en una reunión del mecanismo encabezada por Trump, en el marco de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas. Chile había acudido previamente como observador antes de formalizar su incorporación.
“Esto nos da certeza a todos de que tendremos normas similares para perseguir a estas organizaciones. Que sean 15 países habla de que esto es algo global, que uno de los flagelos más grandes que tenemos hoy en día es el crimen organizado y las migraciones”, declaró Kast a periodistas.
El mandatario subrayó que la incorporación no supone la firma de un tratado internacional ni la cesión de facultades soberanas a Estados Unidos.
“Aquí no hay un tratado, para que nadie diga que estamos pasando a llevar la soberanía o la institucionalidad del país”, afirmó. Según Kast, se trata de una coordinación entre gobiernos que establece líneas de acción comunes contra organizaciones criminales que operan en varios países.
La Cancillería chilena definió el Escudo de las Américas como un “marco de coordinación voluntaria entre gobiernos americanos” y señaló que su participación complementará el Compromiso de Santiago, otra iniciativa promovida por Chile para fortalecer la cooperación regional contra la delincuencia transnacional.
Inteligencia contra organizaciones criminales
El Escudo de las Américas fue impulsado por la administración Trump en marzo de 2026 con el objetivo de aumentar la coordinación contra los cárteles de drogas y otras estructuras criminales transnacionales. La iniciativa ha identificado alrededor de 25 organizaciones consideradas amenazas regionales, entre ellas el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Para Chile, la adhesión permitirá acceder a información sobre organizaciones criminales, sistemas de análisis inteligente de datos y programas de capacitación para instituciones como Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI), de acuerdo con el gobierno chileno.
El Tren de Aragua representa una de las principales preocupaciones para las autoridades del país. La organización surgida en Venezuela ha sido vinculada en Chile con investigaciones por secuestro, extorsión, explotación sexual y homicidios, incluido el secuestro y asesinato en 2024 del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, refugiado político que residía en Santiago.
“Son más de 15 países los que están participando en este Escudo de las Américas, enfocado precisamente a algo que nosotros hemos planteado con mucha fuerza”, señaló el mandatario antes de formalizar la incorporación.
Entre los países que participan en el mecanismo se encuentran Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago. México y Brasil no forman parte de la iniciativa.
La adhesión generó cuestionamientos de sectores de la oposición chilena sobre los alcances de la cooperación con Washington y sus posibles efectos sobre la autonomía del país. El gobierno respondió que el mecanismo no contempla un tratado ni supone, por sí mismo, autorización para operaciones militares estadounidenses en territorio chileno.
La entrada de Chile amplía así la red de gobiernos que participan en una estrategia con la que Washington busca compartir inteligencia y coordinar acciones frente a organizaciones criminales que han extendido sus operaciones a través de las fronteras de América Latina.


