Secretos de ahorros

(CL) - Ha llegado la hora de volver a la escuela, y ya sabes que eso equivale a: ¡comprar! La adquisición de zapatos, bolígrafos, lápices y otros artículos año tras año puede influir negativamente en tu bolsillo. A propósito de esto, el estudio más reciente de la Federación Nacional del Comercio Minorista acerca de los hábitos de gasto ante un nuevo curso, revela que en el año 2004, las familias con niños en edad escolar proyectaron comprar de aproximadamente $500 en artículos para el regreso a las aulas. Como esa cifra implicó un aumento del 7.2 por ciento con relación al 2003, ¡podría ser aún mayor en este año 2005!

Pero la compra de efectos escolares no tiene que transformarse en una pesadilla financiera, pues hay maneras creativas de no gastar demasiado y ahorrar. ¡para los estudios universitarios de tu hijo o hija!

1. Revisa lo que ya tienes en casa. Probablemente los chicos quieran una caja nueva de creyones, pero si tienes cuatro sin abrir en el salón de juegos, no hay necesidad de comprar otra. Estimúlalos a compartir entre hermanos. Si Amanda, tu hija mayor, encuentra dos paquetes nuevos de hojas sueltas en la gaveta de su escritorio, pídele que le dé uno a Andrés, su hermano menor.

2. Crea un presupuesto. Después de hacer un inventario de lo que ya tienes, redacta una lista priorizada de lo necesario para iniciar el nuevo curso. Y no olvides comprobar los requisitos de vestuario de la escuela antes de lanzarte a comprar. Haz que el niño participe en la creación del presupuesto, para darle una lección práctica de Matemáticas fuera del ámbito escolar.

3. No hay que comprarlo todo antes que comience el curso. Durante el verano, el maestro puede enviarte una relación de lo que necesitas comprar, lo cual no quiere decir que lo hagas de inmediato.

Comienza con los artículos esenciales como bolígrafos, lápices y gomas de borrar, y luego compra efectos adicionales como el semicírculo y la goma de borrar de moda posteriormente.

Los maestros pueden cambiar su plan de clases durante el año, debido a lo cual el niño, en última instancia, no necesitaría ciertos artículos adicionales.

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