4.8 millones rinden tributo a la Virgen de Guadalupe

MEXICO - Alrededor de 4,8 millones de personas acudieron al templo de la Virgen de Guadalupe, en la capital mexicana, entre el lunes y la madrugada del martes para rendir culto a la imagen religiosa, patrona de México, en el 475 aniversario de las apariciones de la "Morenita del Tepeyac".

"Hasta este martes a las 7h00 (13h00 GMT) habían acudido 4,8 millones de personas a la zona de la Basílica de Guadalupe", informó una vocero de la delegación Gustavo A. Madero, la demarcación de la capital mexicana donde se erige el tempo guadalupano.

La vocera precisó que también habían arribado 613 peregrinaciones sin que se presentaran incidentes mayores.

En la zona del templo católico, ubicado a los pies del cerro del Tepeyac, unas 3.000 personas participaban en un operativo de auxilio para atender emergencias médicas. La zona es vigilada además por 1.200 funcionarios de la policía capitalina, 400 de la Policía Federal y por un helicóptero.

Los fieles, que año con año se postran ante la imagen de la "Guadalupana", le llevan ofrendas, medallas, postales, afiches y figuras religiosas, mediante las que piden una rápida bendición de la Virgen. La multitud es tal que los visitantes sólo pueden estar unos cuantos segundos ante la imagen de la "Lupita", que se ubica en el altar de la Basílica. La celebración se inicia a la medianoche del 11 de diciembre, cuando los fieles cantan las tradicionales "Mañanitas" mexicanas a la virgen de Guadalupe, y se prolonga durante toda la madrugada del martes con distintas manifestaciones, tanto religiosas como culturales. Cuenta la leyenda que el 9 de diciembre de 1531, la "Virgen Morena" se le apareció a Juan Diego en un área situada al norte de la destruida Tenochtitlan, donde los indígenas solían adorar a la diosa azteca Tonantzin.

La virgen le pidió entonces al indio que le dijera a las autoridades religiosas de la Nueva España que le edificaran un templo. Como los prelados no creyeron la versión de Juan Diego, la Virgen tuvo que volver a aparecerse, entregándole esta vez un ramo de rosas recién cortadas, que no florecen en diciembre en la Ciudad de México.

Cuando Juan Diego, siempre según la leyenda, reiteró su petición a los curas, descubrió con

sorpresa que la figura de la "Inmaculada" se había plasmado misteriosamente en su ayatedelantal), dejando para la posteridad la imagen de una mestiza "Madre de Dios". La iglesia católica sostiene la existencia histórica de Juan Diego, que fue canonizado en julio de 2002 y presentado por la Iglesia católica como el primer santo aborigen de América.

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