Los migrantes son cada vez más educados

WASHINGTON- -Un estudio divulgado por la Oficina del Censo reveló el martes que los inmigrantes en Estados Unidos suman más de 34 millones.

La cifra representa el 12 por ciento de la población total, que alcanza los 292 millones, y los recién llegados, asegura, tienen un mayor nivel de educación. Los nuevos datos del Censo indican que otro 11 por ciento de la población inmigrante, esto es 30,4 millones, corresponden a la segunda generación, es decir personas que nacieron en Estados Unidos y que uno de sus padres, o ambos, son extranjeros. Aunque el flujo de inmigrantes creció rápidamente en la última década -con un aumento de 2,3 por ciento tan sólo entre 2003 y 2004-, en proporción la presencia de extranjeros todavía no ha llegado al récord histórico del 14 por ciento que se registró en 1910.

Las cifras también muestran por qué la inmigración es uno de los asuntos más controvertidos en el escenario político estadounidense. Entre 1970 y 1979 el país aceptó 4,5 millones de inmigrantes. Pero en la década de 1980 entraron a Estados Unidos 7,9 millones, mientras que en la década de 1990 ingresaron otros 12 millones, la mayoría hispanos.

La proyección de la Oficina del Censo prevé que en la actual década (2000-2010) el país recibirá unos 14,2 millones de nuevos inmigrantes.

Los extranjeros provenientes de América Latina son el 53 por ciento del total de extranjeros llegados a Estados Unidos.

Los de Asia suman el 25 por ciento, los de Europa el 14 por ciento y los de África y otras regiones el 8 por ciento, dice el informe. El estudio también muestra que la zona oeste, con el 38 por ciento, es la región que alberga a más inmigrantes, seguido por el sur con el 30 por ciento, el nordeste con el 22 por ciento y el medio oeste con el 11 por ciento.

El seguimiento que la Oficina del Censo hace de los inmigrantes en su aventura estadounidense refleja que hay un rápido progreso en materia de educación, ingresos y situación socioeconómica entre los inmigrantes y sus hijos.

Los datos de 2004 muestran que entre los recién llegados el 27 por ciento tenía estudios de secundaria o títulos universitarios, pero entre los de "segunda generación" -los hijos de inmigrantes- esos logros educativos habían subido al 31 por ciento.

Entre los recién llegados, el 12 por ciento vivía en hogares con ingresos anuales inferiores a los 15 mil dólares. Esta cantidad los ubica, de acuerdo con publicaciones del Registro Federal, dentro de la línea de pobreza.

Ya en la segunda generación, dice el estudio del Censo, ese indicador de pobreza había bajado del 15 al 7 por ciento.

En el otro lado del indicador económico, el 44 por ciento de los recién llegados vivía en hogares con ingresos superiores a los 50 mil dólares al año, y en la segunda generación la proporción ha subido al del 44 al 52 por ciento.

Un componente mayor del así llamado "sueño americano" -la casa propia- también se hizo presente en la estadística sobre los inmigrantes y sus hijos.

Los datos de la Oficina del Censo de 2004 muestran que entre los inmigrantes de primera generación 56 por ciento era propietario de su casa, pero entre los hijos de inmigrantes la cifra sube a 80 por ciento el número de propietarios. El promedio nacional en Estadios Unidos alcanza el 70 por ciento.

"El nivel actual de inmigración es significativamente más alto que el nivel histórico promedio", dijo Steve Camarota, director del Centro para Estudios de Inmigración (CIS).

"Este flujo puede atribuirse, en parte, a la extraordinaria ampliación de la política migratoria desde 1965" que ha permitido que "desde 1970 más de 30 millones de inmigrantes, legales o ilegales, se han establecido en el territorio estadounidense". Camarota explicó que "la llegada anual de más de 1,5 millones de inmigrantes, que entran al país legal o ilegalmente, junto con unos 750 mil nacimientos anuales en mujeres inmigrantes, conforman el factor determinante para que los emigrantes representen las tres cuartas partes del crecimiento de la población" en Estados Unidos.

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