Senado rechaza enmienda contra trabajadores temporales

WASHINGTON,DC - El Senado de EE.UU. rechazó hoy una enmienda demócrata para eliminar el programa de trabajadores temporales, en la primera gran prueba de fuego de quienes respaldan una reforma migratoria integral. En una votación 64-31, los senadores derrotaron la enmienda propuesta por los senadores demócratas Byron Dorgan (Dakota del Norte) y Barbara Boxer (California) para eliminar un programa de 400.000 visas "Y" para trabajadores temporales. El programa figura entre los puntos principales de un proyecto de ley de reforma migratoria pactado entre senadores demócratas y republicanos y la Casa Blanca la semana pasada.

El pacto, que cuenta con el aval del presidente George W. Bush, sin embargo, afronta una lluvia de críticas de casi todos los sectores del país, y los senadores demócratas y republicanos disconformes han prometido ofrecer enmiendas para modificarlo.

Aunque el texto final sufra diversas modificaciones, el reto del Senado es lograr la aprobación de la mayoría de los elementos del plan de reforma en junio, después del receso legislativo de la próxima semana por motivo del "Día de Conmemoración" de los caídos en guerras. Dorgan y Boxer propusieron la enmienda por considerar que ese programa temporal crearía un grupo de trabajadores de segunda clase, con pocas protecciones laborales. "Esta es una concesión a los grandes intereses económicos que quieren importar más mano de obra barata a nuestra fuerza laboral", se quejó Dorgan, del estado agrícola de Dakota del Norte.

Tras la derrota de esa enmienda, el senador demócrata Jeff Bingaman, de Nuevo México, tiene previsto presentar una enmienda que reduciría a la mitad las 400.000 visas que se otorgarían anualmente dentro del plan de trabajadores temporales, que beneficiaría, por ejemplo, a los sectores de construcción, jardinería, y hostelería. Los senadores dieron por concluida hoy la jornada de debate y continuarán estudiando y votando sobre al menos una decena de enmiendas entre mañana, miércoles, y el viernes.

La Casa Blanca se mantiene firme en su apoyo al plan de reforma, pese a que casi todos los sectores del espectro político de EE.UU., desde los grupos cívicos y religiosos hasta los sindicatos y grupos empresariales, han empezado a criticar los agujeros y omisiones del proyecto.Aun si se aprueba en el Senado, el proyecto de ley tendrá que ser armonizado con la versión que salga de la Cámara de Representantes, posiblemente en julio.

Para convertirse en ley, la reforma migratoria tiene que ser aprobada en su versión final por ambas cámaras del Congreso y promulgada por el presidente George W. Bush.

El mandatario estadounidense se ha mostrado "ansioso" por firmar la ley de reforma antes del receso legislativo de agosto próximo.

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