“Tiempo de Mujer y Derechos” El Hogar y la Violencia No Hacen Buena Mezcla

El hogar es el eje fundamental del fortalecimiento, instrucción, inducción y aprendizaje de valores ciudadanos. Además es el epicentro del conocimiento, y donde se ven complementados los conceptos aprendidos en la escuela. Cuando hablamos de violencia, la misma es considerada un anti-valor, que también participa en la educación del ser humano, ya que representa un comportamiento deliberado que puede provocar daños físicos o psíquicos. En tiempo de mujer y derechos, presentamos un estudio puntual de la violencia y cómo esta afecta en la constitución de nuestros hogares.
Existen muchas teorías acerca de la violencia y entre ellas destaca la conocida como ¨Triángulo de la Violencia¨, que fue desarrollada por el sociólogo noruego Johan Galtung, uno de los expertos más importantes en materia de conflictos sociales y de la paz.
Este se encargó de establecer la conexión y la relación que existe entre los tres tipos de violencia y el ser humano en sociedad.
La violencia cultural, es la que se manifiesta a través de obras de arte, la ciencia o la religión, entre otras áreas. La estructural, por su parte es la que se considera más peligrosa de todas ellas pues es la que se origina, a través de diversos sistemas, como consecuencia de no poder o no ver satisfechas las necesidades que se tienen, y finalmente está la violencia directa que es la que se realiza de manera física o verbal sobre personas, contra el medio ambiente o contra los bienes de la sociedad en general.
Robos, asesinatos, daños contra los recursos naturales o ataques a inmuebles son algunas de las manifestaciones más habituales de este tipo de violencia.
La violencia busca imponer u obtener algo por la fuerza. Existen muchas formas de violencia que son castigadas como delitos por la ley. De todas formas, es importante tener en cuenta que el concepto de violencia varía según la cultura y la época.
Hay sociedades donde, por ejemplo, las mujeres son obligadas a casarse con el hombre que las elige o las compra, algo que, para el mundo occidental, constituye una forma de violencia contra el género femenino.
Cabe recordar que Mahatma Gandhi, uno de los máximos exponentes de la no-violencia y del pacifismo, reconocía que no existe ninguna persona completamente libre de violencia, ya que ésta es una característica innata de los seres humanos.
Ahora bien, partiendo del principio antes mencionado, qué debemos hacer para combatir esta situación.
A continuación nueve claves de oro: no ser violento no es ser tonto, cobarde, pusilánime, ni flojo; aceptar que uno también comete violencia; reconocer que para pelear, dentro del hogar, se necesitan, por lo menos dos personas ;aprender a manejar las propias emociones significa controlarlas; aprender a comunicarse claramente; aprender a conocer y aplicar los valores y los derechos humanos; querer no ser violento; tener la voluntad de romper el ciclo de violencia y maltrato; convertirse la mujer en la primera promotora de la paz desde el hogar; cambiar las actitudes y comportamientos violentos a una actitud y comportamiento pacifico.
Hogares libres de violencia garantizan mejores ciudadanos, mejores sociedades y un mundo mejor. ¨Mujer, conoce, defiende y ejerce tus derechos¨.

Manuel Magaldi
Especialista en derechos
de la mujer Twitter:@mujerderechos

Avatar
Acerca del Autor
Especialista en derechos de la mujer